Una función es una relación que asigna a cada valor de entrada x un único valor de salida, que escribimos f(x) o y.
La regla clave: a cada x le corresponde un solo valor. Si una x diera dos valores, no sería función.
La misma función puede expresarse de varias maneras: con un enunciado, una tabla de valores, una gráfica o una fórmula (como f(x) = 2x + 1). Saber pasar de una a otra es clave.
Una función es continua en un tramo si su gráfica se dibuja sin levantar el lápiz. Si hay saltos, huecos o asíntotas, hay discontinuidades en esos puntos.
Halla el dominio de f(x) = 1x − 2.
El denominador no puede ser 0: x − 2 ≠ 0 ⟹ x ≠ 2.
En x = 2 hay una discontinuidad (asíntota): la función "se rompe" ahí.
Con raíz: g(x) = √x − 3 existe solo si x − 3 ≥ 0 ⟹ x ≥ 3. Dom g = [3, +∞).