Cuando se aplican varios porcentajes seguidos, NO se suman ni se restan: se multiplican sus índices de variación. El resultado es el índice total.
El índice total te dice de un vistazo qué pasó:
Ejemplo: índice total 1,32 ⟹ ha subido un 32 %. Índice 0,76 ⟹ ha bajado un 24 %.
Un producto de 200 € sube un 20 % y después se rebaja un 15 %. ¿Precio final y variación total?
1) Índices: subida 1,20 ; bajada 0,85.
2) Índice total: 1,20 · 0,85 = 1,02.
3) Precio final: 200 · 1,02 = 204 €.
Cantidad inicial (al revés): si tras esos cambios algo vale 204 €, el inicial era 204 / 1,02 = 200 € (se divide por el índice total).
Los índices se encadenan como engranajes: cada porcentaje multiplica al anterior. Por eso un +50 % seguido de un −50 % no vuelve al punto de partida (1,5 · 0,5 = 0,75): el segundo descuento se aplica sobre una cantidad ya cambiada.