Enlace iónico: ceder y captar
Se forma entre un metal y un no metal. El metal cede sus electrones de valencia (forma un catión, +) y el no metal los capta (forma un anión, −). Las cargas opuestas se atraen con fuerza: esa atracción electrostática es el enlace iónico.
Idea clave
Los compuestos iónicos no forman moléculas sueltas: forman redes cristalinas, una estructura ordenada y repetida
de millones de iones. La fórmula (p. ej. NaCl) solo indica la proporción de iones.
Ejemplo resuelto: escribir la fórmula
¿Fórmula del compuesto entre Mg²⁺ y Cl⁻?
El magnesio tiene carga +2 y el cloro −1. Para que el conjunto sea neutro, hacen falta 2 cloros por cada magnesio:
(+2) + 2·(−1) = 0 ✓ → MgCl₂
Truco ("cruzar cargas"): la carga de un ion pasa como subíndice del otro (y se simplifica si se puede).
Propiedades de los compuestos iónicos
- Punto de fusión alto: hay que romper muchas atracciones fuertes (la sal funde a ≈801 °C).
- Duros pero frágiles: resisten presión, pero un golpe enfrenta cargas iguales y el cristal se quiebra.
- Conducen la electricidad cuando están fundidos o disueltos (los iones quedan libres), pero NO en estado sólido.
- Muchos son solubles en agua.
Analogía
La red iónica es como una grada de estadio perfectamente ordenada, alternando asientos + y −. Si empujas una fila entera de golpe,
de repente quedan enfrentados asientos del mismo signo, que se repelen, y "la grada se parte". Por eso los cristales iónicos son frágiles.
Enlace iónico: un metal (Na) cede electrones a un no metal (Cl). Quedan iones de carga opuesta (Na⁺ y Cl⁻) que se atraen.