Los ecosistemas no son fijos: cambian con el tiempo. Las poblaciones suben y bajan, y la comunidad entera puede transformarse poco a poco. Pero, a la vez, los ecosistemas tienden a regularse y mantener un equilibrio.
La dinámica de poblaciones
El tamaño de una población cambia según cuatro factores:
El crecimiento no es ilimitado: el medio tiene una capacidad de carga, el número máximo de individuos que puede mantener. Cuando se alcanza, el alimento, el espacio, los depredadores o las enfermedades frenan el crecimiento.
Las sucesiones ecológicas
En una sucesión, las comunidades se van sustituyendo hasta llegar a una etapa estable y madura (clímax).
Una sucesión ecológica es el cambio gradual de las comunidades de un lugar a lo largo del tiempo, hacia una etapa más estable, madura y compleja (el clímax).
| Sucesión primaria | Sucesión secundaria | |
|---|---|---|
| Punto de partida | Terreno sin vida ni suelo (roca, lava nueva, isla nueva) | Terreno que ya tuvo vida y conserva el suelo (tras un incendio, campo abandonado) |
| Primeros pobladores | Líquenes y musgos (especies pioneras), que crean suelo | Hierbas y plantas, más deprisa (ya hay suelo) |
| Velocidad | Lenta | Más rápida |
La autorregulación del ecosistema
Los ecosistemas tienden a un equilibrio dinámico: las relaciones (depredación, competencia...) regulan las poblaciones y evitan que una se dispare. Un ecosistema maduro y diverso es más estable y resiste mejor las perturbaciones.