La Tierra es dinámica, y a veces sus procesos nos afectan: terremotos, erupciones, inundaciones... Llamamos riesgo natural a la probabilidad de que un fenómeno natural cause daños a personas o bienes.
¿De qué depende el riesgo?
El riesgo combina tres factores:
- Peligrosidad: la probabilidad y la fuerza del fenómeno (un terremoto grande, una erupción...).
- Exposición: cuántas personas y bienes hay en la zona afectada.
- Vulnerabilidad: lo preparados que estemos para resistir (edificios, organización, información).
Tipos de riesgos geológicos
| De origen interno | De origen externo |
|---|---|
| Terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas | Inundaciones, deslizamientos y desprendimientos, aludes |
Predicción y prevención
- Predicción (saber cuándo y dónde): muy difícil en terremotos (no se pueden predecir con exactitud); algo mejor en volcanes, que dan señales precursoras (sismos, gases, deformación del terreno).
- Prevención (reducir daños): construcciones sismorresistentes, no edificar en zonas de riesgo, sistemas de alerta, simulacros y educación de la población.
Los mapas de riesgo
Un mapa de riesgo (o de peligrosidad) señala las zonas más y menos peligrosas de un territorio. Sirve para ordenar el territorio: decidir dónde se puede construir, por dónde evacuar o qué medidas tomar.
La gestión del riesgo volcánico en Canarias
El semáforo volcánico informa a la población del nivel de peligro y de qué hacer en cada caso.
En un archipiélago volcánico activo, la gestión del riesgo es clave. En Canarias funciona el plan PEVOLCA, con un semáforo de alerta (verde, amarillo, naranja, rojo) y la vigilancia de organismos como el IGN e INVOLCAN (que miden sismos, gases y deformación). La erupción de La Palma 2021 mostró que esta vigilancia y las evacuaciones salvan vidas: hubo grandes daños materiales, pero no víctimas mortales directas.