La evolución no solo cambia las especies: también crea especies nuevas. Vamos a ver cómo, cómo se representa el parentesco y por qué Canarias es un lugar privilegiado para estudiarlo.
¿Qué es una especie?
Una especie es un conjunto de individuos que pueden reproducirse entre sí y tener descendencia fértil. Si dos poblaciones ya no pueden cruzarse y dejar descendencia fértil, son especies distintas.
La especiación
La especiación es la formación de especies nuevas. El caso más típico:
- Una población queda aislada (por ejemplo, una barrera geográfica: el mar, una montaña).
- Cada grupo evoluciona por separado (mutaciones y selección distintas).
- Con el tiempo, las diferencias son tan grandes que ya no pueden cruzarse: son especies distintas.
Los árboles filogenéticos
Árbol filogenético: de un antepasado salen varias especies adaptadas a ambientes distintos. En las islas esto produce muchos endemismos.
Un árbol filogenético representa el parentesco evolutivo entre especies. Cada nodo (punto de ramificación) es un antepasado común; las ramas son los linajes; las puntas son las especies. Cuanto más cerca están dos especies en el árbol, más reciente es su antepasado común.
Canarias: un laboratorio evolutivo
Las islas son ideales para la evolución: están aisladas por el mar, lo que favorece la aparición de endemismos (especies que solo viven allí). En Canarias, una especie llega, queda aislada y, por radiación adaptativa, da lugar a muchas especies propias. Ejemplos:
- Lagartos gigantes (género Gallotia): como el lagarto gigante de El Hierro o de La Gomera, endémicos y algunos en peligro.
- Tajinastes (género Echium): como el tajinaste rojo del Teide; un mismo grupo dio muchas especies en distintas islas y alturas (radiación adaptativa).
- Pinzón azul: ave endémica de los pinares canarios (Tenerife y Gran Canaria).
- Otros: el drago, multitud de plantas y caracoles propios de cada isla.