La ingeniería genética ha transformado la medicina. Vamos a ver sus principales aplicaciones: fabricar medicamentos, curar enfermedades genéticas y diagnosticar.
Fabricar fármacos y vacunas
Usando bacterias (o levaduras) transgénicas producimos proteínas humanas a gran escala:
- Insulina humana: para la diabetes. Antes se sacaba de páncreas de cerdo o vaca; hoy la fabrican bacterias, más pura y barata.
- Hormona del crecimiento, factores de coagulación (para la hemofilia)...
- Vacunas recombinantes (por ejemplo, contra la hepatitis B): se fabrica solo una proteína del virus para entrenar al sistema inmunitario, sin usar el virus entero.
Ventaja
Las proteínas humanas producidas por bacterias son idénticas a las naturales, más seguras (sin riesgo de transmitir enfermedades de animales) y se obtienen en grandes cantidades.
La terapia génica
Terapia génica: se usa un vector (a menudo un virus modificado) para llevar una copia sana del gen a las células del paciente.
La terapia génica busca curar enfermedades hereditarias introduciendo una copia sana del gen defectuoso en las células del paciente. Se usa un vector (a menudo un virus modificado e inofensivo) que "entrega" el gen.
Es muy prometedora, pero todavía está en gran parte en investigación y solo se aplica a algunas enfermedades.
Analogía
Es como sustituir una instrucción mal escrita del manual (gen defectuoso) por la versión correcta (gen sano), usando un "mensajero" que la lleva hasta las células.
Diagnóstico genético y huella de ADN
- Diagnóstico genético: detecta enfermedades hereditarias (incluso antes de nacer) o la predisposición a ciertas patologías. La PCR permite detectar infecciones (virus, bacterias).
- Huella genética (huella de ADN): el patrón de ADN es único en cada persona (salvo gemelos idénticos). Se usa en investigación forense y en pruebas de paternidad.
Ejemplo
Una muestra de sangre o saliva de la escena de un delito, amplificada por PCR, permite obtener la huella de ADN y compararla con la de un sospechoso.