Si seguimos consumiendo y contaminando como hasta ahora, agotaremos los recursos y dañaremos el planeta. La alternativa es el desarrollo sostenible: progresar sin destruir la base que nos sostiene.
¿Qué es el desarrollo sostenible?
El desarrollo sostenible es el que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer las suyas.
Solo cuando se equilibran lo ambiental, lo social y lo económico, el desarrollo es sostenible.
Tiene tres pilares que hay que equilibrar:
- Ambiental: proteger la naturaleza y usar bien los recursos.
- Social: bienestar, justicia y equidad para las personas.
- Económico: una economía viable y duradera.
Para guiar este camino, la ONU aprobó los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): 17 metas (Agenda 2030) sobre pobreza, energía, clima, vida en el agua y en la tierra, etc.
La huella ecológica
La huella ecológica mide cuánta superficie de naturaleza necesita una persona (o un país) para producir lo que consume y absorber sus residuos. Se expresa en hectáreas.
El problema: la humanidad consume más rápido de lo que el planeta puede regenerar. Por eso se dice que, al ritmo de los países ricos, "haría falta más de un planeta".